Carlos salió al exterior cuando empezaba a amanecer.
El aire frío le golpeó la cara como una bofetada necesaria. Caminó sin mirar atrás. No llamó a nadie. No sabía a quién.
Horas después, la policía encontraría a Rick.
Víctor no huyó.
Se sentó en su casa, frente a la fotografía ladeada de su mujer, y esperó.
CAPÍTULO 15 — LO QUE QUEDA
Carlos volvió al piso vacío.
Se sentó en el sofá donde había esperado a Ana aquella primera noche. Cerró los ojos.
Había sobrevivido.
No sintió alivio inmediato.
Sintió algo más complejo: la certeza de que nadie salía intacto.
Miró la ventana.
Esta vez no miró al edificio de enfrente.
La cerró.